Los tejidos orgánicos, por lo general, precisan de algunos elementos para su formación, desarrollo y mantenimiento. Los elementos principales constitutivos del cuerpo humano son los siguientes:

 

Azufre                      magnesio

Calcio                      manganeso

Cloro                        potasio

Flúor                           sílice

Hierro                         sosa

Oxigeno                      yodo

 

 

A continuación detallamos los productos en que se hallan de preferencia estos elementos.

 

Azufre: col cruda, cebolla cruda, yemas de huevo crudas, rábanos, nabos.

Calcio: leche descremada, melaza, queso, verduras de hojas verdes.

Cloro: lechuga, espinacas, col cruda, zanahorias, pepinos, espárragos, rábanos, yemas crudas, leche cruda.

Flúor: berros, espinacas, ajos, col cruda, cebollas, trigo, arroz integral, centeno, avena, leche y yemas de huevo.

Hierro: apio, espinacas, lechuga, cebollas, guisantes, avena, trigo integral, peras, cerezas, nueces, ciruelas, melocotones, yemas crudas.

Magnesio: verduras verdes, leche cruda, yemas crudas, naranjas, limones, uvas, nueces, cerezas, manzanas, melocotones.

Manganeso: verduras verdes, escarola, berros, nueces, yemas crudas.

Potasio: zanahorias, queso fresco, espinacas, lechuga, espárragos.

Sílice: manzanas, melocotones, trigo integral, verduras verdes, col cruda, uvas, nueces, avena, yemas crudas, fresas.

Sosa: apio, zanahorias crudas, melocotones, escarola, nabos crudos, pepinos, manzanas, espárragos, fresas, higos, espinacas, nueces, avena, yemas crudas.

Yodo: alcachofas, hongos, guisantes, cebollas, ajos, tomates, manzanas, piñas (ananás), uvas, fresas.

 

Por consiguiente, un régimen vegetariano aporta al organismo humano no sólo las vitaminas necesarias, sino también los minerales, sin los cuales la vida no sería posible.

Examinemos ahora qué función desempeñan en el organismo los elementos citados.

 

FUNCIONES MINERALOGICAS

 

Azufre: sirve para eliminar los tóxicos del organismo, tonifica el sistema nervioso, nutre el cabello, da vida y belleza a todo el cuerpo.

Calcio: fortalece los dientes y los huesos. Cloro: su carencia provoca la piorrea, la gingivitis, los catarros intestinales (estreñimiento), las digestiones retardadas y el nerviosismo.

Flúor: su falta da origen a varices, mal de piedra.

Hierro: su deficiencia provoca anemia, adelgazamiento, palidez, melancolía.

Magnesio: provoca su falta la neurastenia, debilidad general, inflamación cerebral y vértigo.

Manganeso: su deficiencia da lugar a debilidad cerebral, pérdida de memoria, neurosis, jaquecas.

Potasio: contrarresta la debilidad general, la postración y el estreñimiento.

Sílice: su insuficiencia origina muchas enfermedades, así como la acidez y toda clase de tumores.

Sosa: cuando falta, se presenta la arterioesclerosis, la vejez prematura y la sordera, se acedulan los tejidos y la sangre y se está propenso a las afecciones catarrales.

Yodo: es un elemento esencial para la vida del ser humano. Su deficiencia provoca la aparición del bocio.

 

Siendo, pues, que la mayoría de los vegetales contienen estos elementos, vemos que una alimentación vegetariana es necesaria e indispensable para llevar una vida sana y natural, sin necesidad de recurrir a alimentos antinaturales.